Arquitectura romana: qué es, origen y contexto histórico

0

La arquitectura romana se desarrolló a lo largo de varios siglos y alcanzó su apogeo durante la era de la Paz Romana. Se inspiró en la arquitectura griega antigua e incorporó varios aspectos, como arcos y cúpulas.

Aparte de la construcción de grandes monumentos, la arquitectura romana también dio lugar a importantes desarrollos en la vivienda y la higiene pública. Inspiró varias formas nuevas de arquitectura durante el período medieval y continúa inspirando a los arquitectos modernos de hoy, particularmente en el mundo occidental.

La arquitectura romana tiene inicio en el siglo II aC y nació de la unión entre la arquitectura griega y la etrusca.

Pero es importante resaltar que, a pesar de ser un estilo fuertemente influenciado por los griegos y etruscos, la arquitectura romana consiguió imprimir su propia personalidad e identidad a las obras, quedando muy lejos de ser una mera copia de los estilos anteriores.

Básicamente, lo que la arquitectura romana hizo fue apropiarse del estilo de construcción griego y etrusco y, sobre esa técnica, establecer su propia creando incluso formas innovadoras de construcción.Arquitectura romana

En las obras romanas es posible observar la influencia de los griegos con el uso de columnas, especialmente en los templos – y la inspiración etrusca en los arcos y bóvedas.

La arquitectura griega y etrusca construía obras para ser apreciadas y admiradas. Sin embargo, toda la estructura necesaria para crear esas obras monumentales exigía un gran número de columnas en la parte interna de las edificaciones, limitando con ello el espacio interior de las obras.

Fue allí que los romanos tuvieron la genial idea de unir la grandeza monumental de la arquitectura clásica con una ingeniería avanzada para la época, basada especialmente en el uso y desarrollo de materiales como el concreto y la creación de arcos y bóvedas capaces de soportar el peso de las construcciones.

El resultado de esa unión fueron obras extraordinarias por dentro y por fuera, muy diferentes de lo que se hacía hasta entonces.

La arquitectura romana está directamente relacionada con la ascensión del Imperio Romano. Sus obras y construcciones servían tanto para expresar poder y status -como los arcos triunfales esparcidos por toda la Roma- como para servir a las necesidades de ese imperio que no paraba de crecer, culminando con el surgimiento de carreteras y acueductos, otro marco de la arquitectura e ingeniería romano.

Otro punto interesante que vale la pena destacar en la historia de la arquitectura romana es que ella nació pagana y llegó a su auge y declinación convertida al cristianismo. Es decir, la arquitectura romana traza la relación histórica directa entre arte, arquitectura y los cambios políticos y sociales del imperio romano.

Características de la arquitectura romana

Una de las principales características de la arquitectura romana es el uso de arcos y bóvedas. Otro gran diferencial de la arquitectura romana fue el uso de concreto en las construcciones, una de las mayores innovaciones que la arquitectura romana trajo para la humanidad. A continuación, se presentan las principales características de la arquitectura romana:

  • Proyectos sólidos y resistentes, capaces de sobrevivir al tiempo;
  • Construcciones funcionales y lujosas;
  • Uso innovador del concreto en las construcciones;
  • Retorno del mármol en las construcciones;
  • Arcos y bóvedas en nuevos formatos, como cuna y arista;
  • Los arcos eran los grandes responsables de la forma artística de las obras romanas;
  • Paredes anchas con aberturas estrechas que se asemejaban a ventanas;
  • Simetría y proporciones matemáticas;
  • Espacios con grandes aberturas;
  • Obras inspiradas en el espíritu práctico y guerrero de los romanos;

Paz romana

La Paz Romana es el primer período del Imperio Romano y marca el tiempo de estabilidad que vivió el Imperio romano. En esa fase, entre los siglos I aC y II dC, Roma disfrutaba de una situación próspera y estable. Esta condición permitió que las artes y la arquitectura se expandieran de forma rápida y acelerada.

En el período de la Paz Romana se erigieron templos, divididos en dos categorías: los post-poste y viga, ya reflejando el estilo romano propio.

Una de las más famosas obras del período de Paz Romana es el Panteón. Construido entre los años 118 y 128 dC, el Panteón era un templo abovedado de adoración a los dioses construido con una amplia cúpula (la más grande hasta la era del renacimiento) perforada por una claraboya circular.

Otra gran obra del período es el Coliseo romano, construido entre los años 68 al 79 dC Sin duda, esa es la fase que abraza las mayores obras de la arquitectura romana.

Imperio Tardío

El Imperio Tardío fue la última era del arte y la arquitectura romana y comprende los siglos II y V dC, marcando el declive del Imperio Romano y la transición hacia la Edad Media. En ese momento de la arquitectura romana el proyecto de mayor destaque fue el Baño de Caracala. A pesar de que los baños son algo común en las ciudades romanas, este en especial se caracteriza por la lujuria y la ambición. El complejo de Caracala incluye salas de gimnasia, piscinas, aulas, bibliotecas y un interior ricamente decorado con murales y esculturas de la época.

Cristiano Primitivo

Si el Imperio Tardío fue la última era del arte y la arquitectura romana clásica, en cambio fue el período que marca el inicio del arte y la arquitectura cristiana, a partir del siglo II dC, conocido también como período Cristiano Primitivo. Fue en ese tiempo que las primeras iglesias y basílicas cristianas fueron erguidas, con destaque especial para la Iglesia de San Pedro, la más antigua del mundo. Posteriormente, ya en la era del Renacimiento, la iglesia fue reformada y pasó a ser conocida como Basílica de San Pedro, actual sede del Vaticano.

Innovación y materiales de la arquitectura romana

Uno de los mayores legados que la arquitectura romana traía para la humanidad fue el uso del concreto en las construcciones. Los romanos fueron los primeros en desarrollar una masa efectivamente capaz de pegar las estructuras de modo que los arquitectos pudieran ser mucho más creativos en sus proyectos.

Columnas de Santa Sofía
Columnas de Santa Sofía

La diferencia sustancial entre el concreto romano para lo que se hacía hasta entonces es la arena volcánica. Antes de los romanos, el mortero estaba constituido sólo de agua, arena y cal, fueron ellos quienes perfeccionaron los ingresos con el uso de arena volcánica y ladrillos rotos. Esta mezcla se mostró mucho más fuerte y resistente, haciendo posible la creación de obras como la cúpula del Panteón, una obra monumental con 43,2 metros de altura y ningún pilar siquiera de sustentación.

El concreto inventado por los romanos posibilitaba innovaciones mucho más allá de la parte estructural de las obras. La masa utilizada por ellos también creaba oportunidades estéticas valiosas, como el uso de revestimientos para adornar las construcciones.

Los romanos también eran maestros en el arte de trabajar con el mármol. Gran parte de las construcciones romanas llevaba la piedra como materia prima. Y aun ante nuevas posibilidades arquitectónicas los romanos no abandonaron el uso de ladrillos en las construcciones, por el contrario, ellos continuaron siendo usados, especialmente para ser esculpidos.

Principales obras y construcciones de la arquitectura romana

Los romanos marcaron la historia de la arquitectura con la construcción de carreteras, acueductos, templos, palacios, baños públicos, monumentos, esculturas, anfiteatros, estadios, bóvedas, basílicas, arcos entre otras. Son muchas obras a lo largo de casi mil años de arquitectura romana clásica. Conozca ahora un poco más sobre cada una de ellas:

Teatros y anfiteatros romanos

Los teatros y anfiteatros romanos eran claramente inspirados en las versiones griegas, sin embargo, la principal diferencia entre los dos estilos es la forma semicircular. Estos espacios eran construidos sobre una estructura de sustentación con bóvedas y pilares. El más famoso de ellos es el Coliseo de Roma, erigido entre los años 70 a 80 dC Con capacidad para hasta 80 mil espectadores, el Coliseo era el gran escenario de juegos y gladiadores del Imperio Romano.

Templos romanos

Los templos también son un marco de la arquitectura romana. Los romanos generalmente construían templos rectangulares, pero fueron encontrados otros en formatos circular y poligonal, como el templo de Venus en Baalbeck, construido entre los siglos II y III aC Pero fue el Panteón, construido en el 27 aC que ganó mayor destaque. Durante la edad media, sin embargo, el edificio fue tomado por la Iglesia Católica que lo transformó en una iglesia. La construcción sobrevivió prácticamente intacta a lo largo de los siglos, demostrando la durabilidad y la calidad de la arquitectura romana. Una curiosidad sobre la obra: hasta hoy la cúpula del Panteón es la mayor cúpula de hormigón sin soporte del mundo.

Carreteras

Los romanos eran óptimos en construir carreteras, tanto que sobrevivieron hasta los días de hoy. La principal y primera carretera construida por ellos fue la Vía Ápia en el 312 aC, conectando las ciudades de Roma y Cápua. Las carreteras eran una necesidad del Imperio Romano, utilizadas para el transporte de bienes, personas y soldados.

Acueductos romanos

Los acueductos son estructuras construidas para el abastecimiento de agua en las ciudades. Roma contaba con 11 acueductos al final del siglo III y casi 800 kilómetros de curso de aguas artificiales. Estas obras dieron condiciones para que la población saliera de la agricultura de la subsistencia para actividades más elaboradas, como arte, política, ingeniería y artesanía. El sistema sólo fue abandonado 500 años después con la llegada de la plomería.

Termas Romanas

Las termas eran construcciones destinadas a los baños públicos, algo muy común en el Imperio Romano. En el lugar se construían piscinas – de agua caliente y fría, vestuarios y bibliotecas. El exterior de los baños era generalmente simple, el destaque quedaba en la parte interna de esas construcciones. Ricamente decorada, la parte interna de los baños contaba con columnas, mármol, estatuas y mosaicos. Uno de los más grandes y más emblemáticos baños del Imperio Romano fue el de Caracala, construido en Roma en el año 216 dC

Arcos triunfales romanos

Los Arcos triunfales eran construidos como modo de homenajear a los soldados y exaltar las victorias militares del Imperio Romano. En la actualidad es posible visitar cinco arcos en Roma, sobrevivientes del tiempo: Triunfo de Druso, Triunfo de Tito, Triunfo de Séptimo, Triunfo de Galiano y Triunfo de Constantino, este último construido en 315 dC es uno de los mayores ejemplos de la arquitectura de la Roma imperial.

Casas romanas

Las casas romanas eras conocidas como Domus y encantaban por su simetría, jardines, fuentes y paredes ricamente decoradas con frescos y estucos. Las casas romanas no eran tan lujosas como los templos, aun así, eran espaciosas, amplias y con espacios bien divididos. El mayor ejemplo sobreviviente es la Casa de los Vetti, ubicada en la ciudad de Pompeya, en el sur de Italia.

Arquitectos romanos

La mayor parte de los arquitectos romanos permaneció en el anonimato, porque era costumbre en el Imperio Romano ofrecer la dedicatoria de la obra a la persona que encargó y pagó por ella y no al responsable técnico y artístico de la construcción.

Sin embargo, algunos nombres lograron sobresalir. Entre ellos está Apolodoro de Damasco, el arquitecto preferido del Emperador Trajano, gobernante del Imperio Romano en el período 98 a 117 dC

Damasco fue conocido por su habilidad de construir puentes y por haber proyectado obras famosas como el Foro de Trajano y los Baños de Roma.

Pero fue el arquitecto romano Vitrúvio que alcanzó mayor popularidad. A pesar de no saber mucho sobre sus obras, con la excepción de una basílica que construyó en Fano, Vitruvio dejó su contribución a la arquitectura documentado en el libro ” De Architectura”, un estudio de diez volúmenes sobre arquitectura escritas entre 27-16 aC y que permaneció intacto a lo largo de los siglos.

La arquitectura romana supo cómo nadie combinar nuevas técnicas y materiales a un estilo que ellos entendían muy bien. Fue a través de la arquitectura que Roma mostró al mundo antiguo todo su poder, fuerza y ​​superioridad. Incluso con la caída del Imperio Romano, el legado arquitectónico no se perdió y el modo en que usaban hormigón, ladrillos y arcos sigue influyendo en la arquitectura occidental hasta los días de hoy.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.