Templos egipcios

Los templos egipcios desempeñaron un papel importante en el antiguo Egipto, estos funcionaban como la casa de los dioses en la tierra, por lo que tenían una importancia religiosa tremenda y un lugar vital en la sociedad y en la vida cotidiana. ¡Incluso algunos templos fueron dedicados a los faraones! Una variedad de rituales se realizó en estos templos, a saber, ofrendas a los dioses y festivales que a menudo involucraban un número sustancial de personas y recursos.

Afortunadamente para nosotros, hoy en día algunos de los templos en Egipto siguen en pie, aunque en diferentes estados de conservación, y visitarlos es una de las mejores cosas que hacer en el país, ya que son monumentos verdaderamente increíbles. Debido a su importancia, muchos han sido reconocidos por la UNESCO como Patrimonio de la Humanidad.

La arquitectura egipcia muestra algunas de las obras de arte más impresionantes y exquisitas de la historia. Comprender la motivación detrás de la construcción de estas estructuras monumentales es imprescindible para comprender la cultura de los antiguos egipcios.

Gran parte del arte y la arquitectura en el antiguo Egipto representan la creencia en la vida después de la muerte y la veneración de los dioses. Debido a que había muy poca madera disponible, la piedra y el ladrillo de barro se usaron para construir la mayoría de los edificios. La piedra era generalmente preferida para templos y pirámides. Las casas usualmente estaban hechas de ladrillos de adobe.

La mayoría de los edificios tienen techos planos sostenidos por paredes y columnas externas. Las paredes y columnas a menudo estaban cubiertas de jeroglíficos, el sistema de escritura utilizado en el antiguo Egipto. Los jeroglíficos consistían en imágenes que representaban sonidos o palabras.

Los templos egipcios evolucionaron en forma mas tardia que los edificios de la arquitectura funeraria, en sus inicios fueron pequeños  y fungían como dependencia de las pirámides. Ejemplo: Templo de Kafra en Gizeh.

Pero fue con el advenimiento del imperio Tebano, cuando la grandeza de las tumbas se traslado a los templos y palacios.

¿Cómo eran los templos egipcios?

Los templos más grandes en Egipto estaban hechos de piedra para asegurar que duren más tiempo. Los pisos de los templos se elevaban a través de patios y salas de columnas que tenían la forma de papiros, palmeras y lotos que se plantaban en la isla. Los techos de los templos estaban decorados con estrellas y el santuario representaba el montículo primitivo al estar en el punto más alto.

Gran pórtico del templo de Philae, Nubia.
Gran pórtico del templo de Philae, Nubia.

La orientación este a oeste de los templos, que podía verse en la mayoría de los templos, significaba que el sol salía entre las torres de los monumentos que se encontraban en la entrada y la puesta de sol sobre el santuario. El interior de los templos estaba decorado con el faraón realizando los rituales de culto de la deidad y también escenas del faraón luchando en batallas, mientras que en el exterior se mostraba al faraón rechazando las fuerzas del caos.

Pastes de los templos egipcios

Partes del templo egipcio

Los templos egipcios
Pastes de los templos egipcios

Conforme a las posibilidades del terreno escogido, grandes extensiones en las llanuras del bajo Nilo; extensiones reducidas en las gargantas del alto Nilo, representan varias partes, mas o menos las mismas siempre, en variadas disposiciones: El dromos, los obeliscos, el pilono, la sala hipetrea, la sala hipóstila, la cámara de la divinidad(Naos), la cámara del tesoro, las habitaciones sacerdotales y frecuentemente de la guarnición.

El dromos

El dromo en los templos egipcios representaba una avenida en losada, larga y majestuosa, por la cual se llega al templo, exornada con dos hileras de esfinges monumentales.

Un ejemplo claro de un dromo es el que conduce de Luxor a Karnac, este tenia dos kilómetros de longitud y mas de mil esfinges.

Los obeliscos 

Los obeliscos son dos elevados monolitos, revestidos de jeroglíficos, que cuentan la historia del faraón, los obeliscos de los templos egipcios eran un tipo de dedicación muy antiguo y característicamente de esta cultura. Originalmente, probablemente eran piedras amorfas, colocadas en posición vertical para representar a los benbenen el que los rayos del sol naciente cayeron por primera vez en los albores de la creación. El original estaba en el templo del dios del sol en Heliópolis y se creía que representaba el semen petrificado de Re’-Atum.

Las versiones del Nuevo Reino se erigieron con mayor frecuencia en pares, flanqueando la entrada al templo o separando un elemento del complejo del siguiente. Eran largos y afilados de cuatro lados con una pirámide puntiaguda en la parte superior. Los lados fueron tallados con relieves e inscripciones que conmemoran eventos significativos en el reinado del faraón. Sacados de un solo bloque de piedra, podrían alcanzar hasta 30 metros o más y podrían pesar hasta varias docenas de toneladas. Su extracción, transporte y montaje fueron una empresa enorme y los faraones no dudaron en anunciar el hecho.

El pilono 

El pilono era otra parte importante de los templos egipcios consistía en un par de torres grandes y rectangulares con caras ligeramente inclinadas que flanqueaban una puerta central, mucho más baja. Tienen lo que se conoce como molduras de toro a lo largo de los bordes, recreando en piedra los bultos utilizados para reforzar las esquinas de los originales de caña, la cerca y la entrada que rodeaban las cabañas más antiguas. El motivo vegetal también aparece en la cornisa del cavetto en la parte superior de las paredes, cuya curva replica las cabezas caídas de las plantas que se habían tejido como esteras.

El pilono es en realidad la fachada del templo. Monumento masivo construido en piedra, evoca por su forma el signo jeroglífico. “horizonte». De hecho, cuando se levanta por la mañana en el horizonte, se supone que el sol se levanta entre sus dos «torres» de forma ligeramente trapezoidal, coronadas por un techo plano decorado con una cornisa. Las pancartas flotan en el extremo de las esteras de madera incrustadas en las ranuras verticales de sus paredes y se sostienen en la parte superior con «abrazos» de bronce. El interior de los pilones suele estar relleno de piedra. Una única escalera central conduce a la terraza central y, desde allí, a los tejados. La fachada del pilón tiene una decoración estándar, el rey a menudo representa matando a los enemigos de Egipto en presencia del dios residente; En las paredes interiores, escenas rituales.

La sala hipetra

Estaba a continuación del pilono. Mas que sala, es un patio a cielo abierto. Hasta aquí podían entrar los fieles ordinarios y formar parte en las procesiones en las que llevaban imágenes sagradas.

La sala hipóstila

La sala hipóstila del templo egipcio es la pieza principal del templo y, por lo mismo, la de mayor esplendor. Su aspecto es grandioso, debido a sus monumentales proporciones  al considerable numero de columnas que formaban una verdadera selva. Esta profusión obedece  la construcción arquitrabada de su techo. La luz solo penetra por pequeñas ventanas en la parte central del techo.

Esta sala se caracterizada por un techo que se apoya en un bosque de columnas, para dar la impresión de cruzar un matorral de papiros. Sus capitales son siempre papiriformes (excepto en los templos de la época grecorromana). Las columnas están distribuidas en filas paralelas a ambos lados del pasillo central, son más altas y más masivas. El techo de dos niveles se eleva así a lo largo del eje. La diferencia de altura se utiliza para dejar pasar la luz a través de las ventanas de la tablilla que la dirigen hacia el pasillo central. El techo pintado en azul y salpicado de estrellas amarillas representa el cielo. Relieves policromados decoran las paredes y columnas.

La cámara del ídolo (O de dios)

Esta cámara se caracterizaba por de techo bajo, en ella la oscuridad es casi absoluta.

Las habitaciones de los sacerdotes y una guarnición, justamente con las de los tesoros, completan muchas veces el conjunto del templo.

Características de los templos egipcios

  • Eran inmensas y solidas construcciones
  • Los muros extraordinariamente gruesos, de caliza o de arenisca y, a veces, de »sienita» (Roca de color rojizo susceptible de pulimento) Alguna veces revestidas de alabastro.
  • Las paredes eran un libro donde se grababa (Jeroglíficos y bajorrelieves) la historia de la vida»Vida y hechos» del faraón constructor.
  • Predomina la linea horizontal. El conjunto produce la sensación de pesadez, acentuada por el hecho de ir perdiendo altura las diferentes secciones del edificio.
  • El elemento portante es la columna, mu abundante, porque el techo es siempre horizontal, formado por largas  angostas lajas.

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