Los templos etruscos

La forma de los templos etruscos reproducía ciertos aspectos de los templos griegos, aunque entre ambas tipologías existen diferencias importantes. A excepción de una fase ya muy tardía, la permanencia no contaba entre las exigencias básicas en la concepción del templo etrusco. Pese a ello, se acostumbraba a construir el podio con piedra, y escaleras o rampas de subida a la parte superior.

Los templos etruscos
Templo Portonaccio, Veyes, Italia, 515-490 a.C.

El templo propiamente dicho se construía con barro, ladrillo y madera. Aunque similares a los templos griegos en este aspecto, los etruscos se concibieron para ser vistos únicamente desde delante y desde los laterales, antes que ser objetos aislados en el paisaje, y carecían de fachada posterior. Las cubiertas tenían poca pendiente y aleros prominentes. Originalmente, el frontón está abierto y podían verse las vigas de la cubierta.

Quizás te interese leer:  Que es un proyecto ejecutivo, planos y elementos que lo componen

Elementos característico de los templos etruscos

Otro elemento característico de los templos etruscos era el espacioso porche con columnas conocido como pronaos (literalmente, “delante de las naos”) que se situaba delante de la cella. Los etruscos organizaban a menudo a los dioses en un trivium, lo que quiere decir que muchos templos tenían tres cellae, y la forma global era un rectángulo casi cuadrado.

Quizás te interese leer:  Pilastra en la arquitectura: definición y origen

Los templos etruscos introdujeron el principio de una conexión axial entre el templo y el altar, una máxima que los griegos evitaron hasta fases ya muy tardías de su evolución, probablemente bajo influencia italiana.  También eran característicos el llamativo uso del color para los diversos elementos, y la forma de romper el volumen mediante antefixa, acroteria y grupos escultóricos.

Planta y perspectiva de un templo etrusco basadas en descripciones de Vitruvio
Planta y perspectiva de un templo etrusco basadas en descripciones de Vitruvio

En lo que se refiere a las columnas, los etruscos experimentaron una amplia gama de opciones, incluyendo la jónica, hasta que desarrollaron la columna toscana, como más tarde la denominaría Vitruvio. Se trataba de una columna de madera de fuste troncocónico liso y un capitel similar al dórico, que consta de un equino redondo (echinus) y un ábaco cuadrado (abacus). Sin embargo, la basa estaba inspirada en el orden jónico (las columnas dóricas no tenían basa). Como esas estructuras eran de madera, los templos etruscos tenían amplios intercolumnios.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.